El turismo inteligente utiliza IA y datos para equilibrar experiencia y sostenibilidad. La predicción de afluencia en puntos de interés ayuda a mitigar saturaciones, mientras que la personalización de rutas distribuye mejor a los visitantes.
Los modelos aprovechan señales como movilidad, estacionalidad y eventos. La colaboración entre destinos, operadores y plataformas digitales es clave para convertir datos en decisiones que cuidan la ciudad y al viajero.
El éxito requiere medir impacto, proteger privacidad y asegurar accesibilidad multilingüe con foco en el español.